Mi pequeño y dulce amor.

Había una vez una niña que deseaba con todo su corazón tener un perrito; pensó que nunca podría tenerlo, pero…

 Cuando ella tuvo 9 años casi 10, su sueño se hizo realidad.  Le llegó un hermoso ángel, que en lugar de alas tenía colita. 

Pensó que ella era quien le enseñaría todo a su querido perrito, pero en realidad fue todo lo contrario, él le enseño todo a ella. 

Han pasado casi 13 años desde el día que llegaste a mi vida. Me siento tan afortunada de que Dios nos haya juntado en este camino. 

Gracias a ti conocí lo que es el amor incondicional, la lealtad , la nobleza y la pureza. Gracias por haberme enseñado a ser como tú, incluso sin darte cuenta. 

Ha pasado mucho tiempo desde él día que nos conocimos mi fiel amigo; ambos eramos unos niños, y ahora yo soy toda una mujer y tú ya eres todo un anciano. 

Por eso disfruto cada momento contigo, disfruto el poco tiempo que nos queda juntos; y sí… Todos estos años han pasado tan rápido. 

Sin importar cuanto tiempo falta para que  te vayas, o cuanto falta para que lo haga yo…

Siempre serás el REY de mi corazón, siempre serás mi pequeño y dulce amor. Te amo. 

 

Posted in Uncategorized.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *